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jueves, 13 de febrero de 2014

Beady Eye (+Mucho) - 12/02/2014 - La Riviera (Madrid)

Si bien nuestra intención era tajarnos cuál hooligan inglés, la vida no nos dio para tal menester y más sabiendo que los teloneros eran los cósmicos Mucho, "el azote de Manchester". Donde hace unas semanas dijímos digo, ahora decimos Diego: a estos chicos dadles escenario y espacio y oiréis sus guitarras y su sonido tan característico y distintivo. En serio, lleváoslos a festis.

Teloneros cósmicos

Pero, al turrón, Beady Eye (a.k.a. Liam Gallaguer y el resto de Oasis). Por si alguien os vende la moto, Beady Eye es la mitad menos guay de Oasis pero lo bueno de esta ruptura es que medio Oasis es mejor que cero, ¿no?

Hace 3 años, salimos mosqueadas de La Riviera, con solo un disco y recién sacado ese concierto fue soso y aún no se había asentado. Sin embargo, este concierto fue bueno. Con un Liam hiperactivo a nivel máximo, mareando al técnico de sonido, con una Riviera no a tope pero sí bastante llena y con menos guiris de lo que cabría esperar.

Empezaron, puntuales, con la efectista Flick of the Finger pero apenas dos canciones llegó la muy seguida Four Letter Word. Liam. Entre despreciando y observando al público, nos llevaron a Soul Love para, por fin, saludar. Nos os vamos engañar, el acento de Manchester no es lo nuestro y aunque nadie entendimos lo que murmuraba el cantante, con Iz Rite nos metieron en el bolsillo.
Fijaos en la pose.
Sonaron, claro, Shine a Light y sí, yonkis de Oasis, Wonderwall en una versión más cañera de lo que esta canción merece... lo cual no quiere decir que no nos emocionara. Además, nos gustó mucho cómo tocaron Soon come tomorrow, empezando en modo baladón para terminarla luciendo guitarras y efectos y además enlazándola con Cigarretes and Alcohol. 

Y, por fin, llegó The Roller, otra vez con locurón generalizado en el palmeral madrileño: móviles arriba, gente en hombros... esas cosas de fans. The roller, de emociones, porque Start Anew nos llevó de nuevo a la calma... y despues ún Bring the light a todo gas.
No es la misma foto, es que Liam no cambia la pose.
Tras murmurar algo con mucho fuckin', Wigwam, con ayuda coral de los allí presentes supuso el primer receso... con música entre medias. Despistadas nos quedamos. Receso corto corto con un Liam que seguía en abrigo (y recocido, porque qué calor).

Tras ello, quizás para  reafinzarse en ser el Gallagher chungo, quizás para no echar tanto la vista atrás, vino el cover y final que no fue de los Beatles, sino de los Stones. Con su Gimme Shelter y un Andy Bell sacando pecho.

Sin quedarnos muy claro si apenas esa hora veinte iba a ser todo lo que íbamos a ver de estos señores, tocaba irse a casa recordando temazos protagonizados por los Gallagher, esas discusiones y peleas medio marketing medio verdad y aplaudiendo el valor y oportunismo de los vendedores de camisetas de Oasis en la puerta. Tirar de nostalgia vende y si encima es nostalgia adolescente, aún más.
FIN.

Nos vemos en el de Noel.


domingo, 18 de noviembre de 2012

Xoel López - 17/11/2012 - La Riviera (Madrid)

Ya avisaba la cuenta de Twitter de Xoel López de que había ganas de tocar y poco tiempo para ello. Y así fue.
Unos minutos antes de las 21.30 Xoel y su banda salieron al escenario de una Riviera medio llena pero no por ello falta de intensidad.

Arrancó el concierto con Caballero, del su primer disco como Xoel (Atlántico, 2012). Continuó Desafinado amor y, con gran recibimiento de los allí presentes, llegó Historia universal (el amor no es lo que piensas), de la época de Deluxe.
Esta primera parte siguió con La gran montaña y una versión a ritmo de cumbia de Te vi parando el tráfico, de otras de las formaciones Xoel, Lovely Luna. Sí, señores, un coruñés tocando cumbia.

Tras la lenta e intimista Buenos Aires, canción que nos explicó que era una respuesta a la pregunta a qué pintaba al otro lado del charco, Xoel sacó la guitarra eléctrica y se nos confirmó que allí no estábamos en un concierto de cantautor clásico, porque llegó Que no, himno generacional para muchos de los presentes. Siguió el El asaltante de estaciones, esta vez a ritmo de samba y con el gallego a los bongos.

La primera aparición especial de la noche fue la de Scott P. McLain, un fan muy especial y que fue invitado al escenario para tocar una tabla de lavar (washboard) en El gran volcán y lógicamente continuar, a dúo, Reconstrucción.



Tras ello, quedando el cantante solo en el escenario y al piano, pudimos disfrutar del Xoel cantautor con las canciones Rostro de actriz (con saludo a Julián López) De vino y espejos.

Sí, tocó El cielo de Madrid. No, no pudo venir Iván Ferreiro como invitado especial pero sí estuvo Félix Arias, la otra mitad de de Lovely Luna, quien ayudó con la ejecución a la guitarra del tema Tierra, pero también trajo momentos tan bonitos como la canción Yo ya te conozco.



A las 23.05 llegó un merecido receso después de 100 minutos de concierto y 22 canciones pero volvieron casi inmediatamente con Ver en la oscuridad.
Después, empezó Xoel su siguiente canción, El amor valiente, con un guiño a sus tierra con las notas de A Carolina pero no tuvo gran acogida. No pasa nada, porque El amor valiente también sirvió para despedirse de Juan de Dios Martín.
Tras ello, Scott y Félix volvieron al escenario para dar cierre al recital con El hombre de ninguna parte.
¿Terminar? No, los minutos de aplausos no cesaban y los asistentes queríamos más concierto, más canciones pero esta vez sí y el tema Adiós Corazón hizo las veces de despedida.

En resumen, más de dos horas de concierto, 26 canciones, una banda y un cantante cada vez más animados y muy muy pocas ganas de que terminase la fiesta. La fiesta de Xoel. 
Buscad en YouTube; veréis a qué me refiero.